Cambiar de pienso es algo habitual: tu cachorro se hace adulto, tu perro se esteriliza, tu gato se hace mayor o, sencillamente, quieres probar otro alimento. El problema llega cuando el cambio se hace de golpe. Un cambio brusco puede provocar molestias digestivas o que el animal rechace la comida. La solución es sencilla: hacerlo poco a poco. En Mascotarea te explicamos cómo.
La transición gradual, paso a paso
Los fabricantes y las guías veterinarias que hemos consultado coinciden en un cambio progresivo de una semana aproximadamente, mezclando el alimento antiguo con el nuevo y aumentando la proporción de este último cada dos días:
- Días 1 y 2: 75 % del pienso actual y 25 % del nuevo.
- Días 3 y 4: mitad y mitad.
- Días 5 y 6: 25 % del actual y 75 % del nuevo.
- Día 7 en adelante: 100 % del pienso nuevo.
Esta pauta es orientativa. Si tu animal es sensible, puedes estirarla un par de días más o llevarla hasta las dos semanas, como recomienda la organización veterinaria británica PDSA (entre 7 y 14 días). La regla de oro: pasa a la siguiente fase solo cuando tu mascota tolere bien la anterior.
Algunos consejos prácticos:
- Antes de empezar, consulta la tabla de racionamiento del nuevo pienso. Cada alimento aporta una energía distinta y la cantidad puede no ser la misma.
- Mantén los mismos horarios, el mismo comedero y la misma rutina.
- Calcula las proporciones sobre la ración diaria total, para que la mezcla no acabe siendo más comida de la cuenta.
Qué vigilar durante el cambio
Fíjate sobre todo en:
- Las heces: que mantengan buena consistencia. Unas heces blandas o más gases de lo normal indican que conviene ir más despacio.
- El apetito: si come con ganas o deja parte de la ración.
- Los vómitos y el estado general.
Si notas alguna molestia leve, no sigas avanzando. Mantén varios días más la última mezcla que le sentó bien antes de continuar. Una vez completado el cambio, Royal Canin aconseja mantener el nuevo alimento al menos dos meses antes de valorar resultados: el peso, la piel, el pelo y las heces te dirán si le va bien.
Casos especiales
Gatos: más exigentes con la comida
Algunos gatos se acostumbran mucho a un alimento concreto y no aceptan bien los cambios. Con ellos la transición suele llevar al menos 7 a 10 días, y a veces bastante más. Algunas guías felinas proponen, en lugar de mezclar, poner el pienso nuevo en un cuenco aparte, cerca del habitual, e ir aumentando la cantidad del nuevo mientras reduces la del antiguo según lo acepte. Si el nuevo alimento es húmedo, templarlo unos segundos puede hacerlo más apetecible. Paciencia: que lo huela o se acerque ya es buena señal.
Si tu gato es de paladar exigente o tiene la digestión delicada, hay piensos pensados para ello, como Arion Friends Cat Sensitive, con pavo y salmón como únicas fuentes de proteína animal. Puedes ver más opciones en nuestro pienso seco para gatos y en la comida húmeda para gatos.
Muy importante: no intentes que tu gato acepte el pienso nuevo «por hambre». Un gato que pasa varios días sin comer puede desarrollar lipidosis hepática (hígado graso), una enfermedad grave, sobre todo si tiene sobrepeso. Si tu gato deja de comer, llama al veterinario.
Perros caprichosos
A algunos perros les cuesta más aceptar un sabor nuevo. Alarga la transición y, si hace falta, prueba con un alimento pensado para ellos. Por ejemplo, Josera FiestaPlus lleva croquetas recubiertas de salsa en polvo que se pueden servir secas o con un poco de agua. Si quieres ver alternativas, echa un vistazo a nuestro pienso seco para perros.
Cachorros y gatitos
Cuando llega un cachorro a casa, lo mejor es mantener al principio el mismo alimento y la misma rutina que tenía, porque los cambios bruscos le pueden sentar mal. La PDSA aconseja dejar que se adapte a su nuevo hogar durante unas semanas antes de cambiarle la comida, y hacerlo después de forma gradual en 7 a 14 días. Elige siempre un alimento formulado para crecimiento, tanto para cachorros como para gatitos (por ejemplo, Harper & Bone Kitten para gatitos). Si un cachorro o un gatito tiene diarrea o deja de comer, consulta con el veterinario.
Dietas veterinarias
Si el veterinario ha pautado una dieta, como Josera Help Gastrointestinal u otras dietas veterinarias, sigue sus indicaciones también para el cambio. Algunas, como las renales o las de pérdida de peso, pueden requerir una transición más lenta, de 10 a 15 días. Y en una dieta de eliminación por sospecha de alergia no se puede dar nada más: ni premios, ni restos de comida, ni otros piensos.
No te olvides del agua
Tu perro o tu gato debe tener siempre agua fresca y limpia. Esto es aún más importante si pasas de comida húmeda a pienso seco: la comida húmeda contiene al menos un 75 % de agua, mientras que el pienso seco ronda solo el 6-10 %, así que tendrá que beber más.
Cuándo parar y consultar al veterinario
Detén el cambio y consulta al veterinario si:
- La diarrea no mejora al ir más despacio o empeora.
- Hay vómitos repetidos o sangre en las heces.
- Lo notas decaído o apático.
- Deja de comer (en gatos, no esperes).
- Tiene una enfermedad diagnosticada o el cambio afecta a una dieta veterinaria.
¿Te ayudamos con el cambio?
En Mascotarea te asesoramos para elegir el nuevo alimento y organizar la transición. Visítanos en la C/ San Juan de la Cruz 1 (local), en Villanueva del Pardillo, o escríbenos por WhatsApp o llámanos al 910 69 07 29. En la tienda online el envío es gratis a partir de 40 € en la península, y también puedes recoger tu pedido gratis en la tienda.


